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Noticias de Botswana

Paul McCartney propone dejar de comer carne los lunes
La ganadería es la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, un dato que aún sigue sorprendiendo a muchos y sobre el que se basa la nueva creación del cantante Paul McCartney, un cortometraje documental llamado «One day a week» con el que propone no comer carne un día a la semana. La película muestra al ex Beatle junto a sus hijas, Stella y Mary, y a los también veganos Emma Stone y Woody Harrelson aportando diferentes datos y dando recomendaciones para luchar contra el cambio climático a través del consumo responsable de alimentos. «Quizás haya llegado el momento de que nos hagamos una pregunta: '¿Qué puedo hacer yo para ayudar?'. Pues bien, existe una manera muy sencilla pero significativa de proteger el planeta y todos sus habitantes y empieza con solo un día a la semana. Un día sin comer productos animales». Así de rotundo se muestra McCartney en el documental, que puede verse libremente en YouTube. El propio McCartney encarna la voz narradora del corto, en el que pueden escucharse canciones de su disco de 1997, «Standing Stone», y un tema inédito compuesto para la ocasión, titulado «Botswana». Según asegura el artista británico, la campaña «The Meat Free Monday («El lunes sin carne») ha tenido una gran respuesta desde su lanzamiento en 2009, con muchos líderes y autoridades mundiales apoyando la reducción del consumo de carne como medida efectiva contra el calentamiento global. www.abc.es | 11/6/17 3:18 PM
Meghan Markle abandona «Suits» entre rumores de compromiso
Según asegura el diario británico «Mirror», la actriz Meghan Markle abandonó la serie «Suits», en la que interpreta a Rachel Zane, ante su inminente compromiso con el príncipe Enrique de Inglaterra. Se cree que la actriz estadounidense de 36 años está grabando sus escenas finales en la serie tras anunciar a sus jefes su decisión de abandonar la pequeña pantalla, días después de su primera y oficial aparición junto al príncipe. Según una fuente cercana a la pareja «Meghan sabe que no puede seguir actuando cuando sea princesa y aún así está feliz al hacer este sacrificio profesional», aseguró al medio citado anteriormente. «Ella disfruta mucho con su trabajo con UNICEF y ampliará sus compromisos de caridad cuando se convierta en un miembro de la familia real británica de manera oficial». Según los medios británicos, la feliz pareja tiene pensado anunciar su compromiso las próximas navidades, a la vez que aseguran que la pareja está buscando piso para trasladarse a vivir junta en Londres lo antes posible. «Enrique no puede mudarse a Toronto por razones obvias, por lo que si quieren estar juntos deberá ser en Londres», asegura la fuente. «Meghanl ha tomado la decisión de renunciar al papel más importante de su vida y eso significa mucho para ella». Según aseguran numerosos medios de comunicación, la pareja se comprometió durante el romántico viaje que realizaron en agosto a Botswana, aunque lo habrían mantenido en privado para no eclipsar el 20 aniversario de la muerte de la madre de Enrique de Inglaterra, la princesa Diana, y posterior noticia del embarazo de la duquesa de Cambridge. Miembros de la realeza aseguraron que el príncipe está pagando personalmente todos los viajes que realiza con Meghan, en lugar de cubrirlos con los beneficios de los contribuyentes, un privilegio del que disfrutan los miembros de la familia real británica. La pareja lleva junta 14 meses. Fue el propio príncipe Enrique el encargado de confirmar la noticia. «Somos pareja. Estamos enamorados», dijo durante una entrevista con la revista Vanity Fair. «Estoy seguro de que habrá un momento en el que tendremos que presentarnos, pero espero que la gente entienda que ahora es nuestro momento», explicó durante la reveladora entrevista. «Estamos muy contentos. Personalmente, esta es una gran historia de amor». www.abc.es | 10/17/17 1:36 AM
El ocaso de Jamaica
Una silla de ruedas es la imagen de la debacle de Jamaica, el país de referencia al que emigraron atletas de todo el mundo durante la última década en busca del elixir de la velocidad. Un asiento con respaldo se postuló en la pista de Londres para aparcar a Usain Bolt en la final de 4x100 (lo rechazó el astro y, digno, cruzó la meta cojeando) y el mismo utilitario se llevó a Ashley Mclaughlin-Whilby, cuando la atleta dio un respingo y cayó lesionada en la final de 4x400. El Mundial de Londres no tiene un nombre al que encumbrar, queda desierto el título honorífico porque al sudafricano Wayde van Niekerk, gélido cual ruso siberiano, le vino grande la aventura del récord mundial de 400, el oro en la misma prueba y la victoria en 200. Ha sido el certamen de los velocistas blancos (el turco Guliyev, la holandesa Schippers) que se sublevan contra la jerarquía de jamaicanos y estadounienses negros. El Mundial de la resaca olímpica, por la cual una ley no escrita en el atletismo impide a los campeones en los Juegos disfrutar de un verano venturoso al año siguiente. Muy pocos han repetido. Y, por encima de todos, ha brillado un rebelde, Isaac Makwala. Él solo, con su férrea determinación y un Facebook incendiario, provocó una insurreción ante la IAAF ya que le había negado la final de 400 por un virus. La foto de Makwala corriendo solo una serie de 200 metros bajo la lluvia y dedicando su clasificaciÓn al público con unaS flexiones en los charcos reconciliaron a la gente con las ganas de pelear. Jamaica se hunde Jamaica había gobernado la velocidad mundial desde 2008, cuando la explosión de Usain Bolt en los Juegos de Pekín, con sus tres oros y sus tres récords del mundo. Bolt ganó todas las pruebas de 100 y 200 metros de los últimos tres Juegos Olímpicos y también los Mundiales de 2009, 2011 (no fue oro en Daegu por una salida falsa) 2013, y 2015. El relevo jamaicano de 4x100 dominó la especialidad desde hace nueve años. Yohan Blake ha sido dos veces medalla de plata tras Bolt en las citas olímpicas. Y en chicas, lo mismo. Shelly Ann-Fraser y Elaine Thompson impusieron su jerarquía en 100 y 200 metros, con la intromisión de la americana Allyson Felix y la holandesa Dafne Schippers en algunas citas. Por este pasado glorioso para la isla caribeña que tiene la misma extensión que Alicante, Londres ha resultado un suplicio. Jamaica ha abdicado, junto a Bolt, en las pruebas de velocidad. El gen ha delegado sus funciones. Bolt perdió la final de 100 metros, superado por Gatlin y Coleman, y no se presentó a la de 200, la que ganó un blanco, el turco Ramil Guliyev, sin ningún jamaicano en la final. Las mujeres caribeñas han sufrido tanto como sus compatriotas. La favorita Elaine Thompson sucumbió en 100 metros, quinta, ante Bowie, TaLou, Schippers y Ahouré. En la final de 200 ni siquiera había una representante para calibrar la talla de la vencedora, la holandesa Schippers. Los relevos no mejoraron el desastre. Bolt se lesionó en la final masculina. Las chicas capturaron un bronce amargo. La serena decadencia de Jamaica ha coincidido con el adiós del tótem del atletismo. La velocidad no es negra El gobierno de los atletas negros en las pruebas de velocidad se ha clausurado. Tres ganadores blancos de distintas nacionalidades han invertido la tendencia. La holandesa Schippers, que coloreaba la grada de simpáticos seguidores naranjas, venció en 200. El turco nacido en Azerbayán Ramil Guliyev sucedió a Bolt en 200 masculinos y prolongó la estela de los velocistas blancos. El griego tramposo Kostas Kenteris, que fingió un accidente en los Juegos de Atlanta 2004 para evitar un control de dopaje, fue el último triunfador blanco en Edmonton 2001. El noruego Karsten Warholm sorprendió en una carrera de tradicional dominio negro, como los 400 vallas de Edwin Moses y Kevin Young. Los Juegos se pagan Algo en el cuerpo de los atletas se formatea después de un ciclo olímpico de preparación. Como le sucedió a Ruth Beitia, el organismo pide relax y la mente, motivación. Han sido los efectos invisibles de los Juegos de Río, campeones incapaces de reeditar su éxito. La secuencia de fiascos en Londres se ha repetido cada día: Elaine Thompson, doble campeona olímpica en Río y quinta en el 100 en Londres; Shaunae Miller, oro en el 400 de Río y aquí cuarta; la irrupción del francés Pierre-Ambroise en el 800; la referida de Warholm en 400 m vallas relegando al campeón olímpico, Kerron Clement, al tercer puesto; el sexto lugar de Ryan Crouser en peso... El héroe del pueblo Un ciudadano de Botswana es el héroe del Mundial. Fue impactante presenciar la serie de 200 en solitario del africano, solo y pletórico bajo la lluvia, después de doblegar la voluntad de la IAAF y del Ministerio de Sanidad británico. Le prohibieron competir en 400 por un virus en el hotel Tower y le negaron la entrada al estadio por la cuarentena. «Tengo el corazón destrozado», dijo en su Facebook este hijo de pastor de corderos y seis hermanos. La IAAF fue magnánima y dignificó su competición dejando correr en solitario a Makwala, que se clasificó por tiempos. Llegó a la final, hizo sexto, y se metió al pùblico en el bolsillo con su rebeldía. Mucho más que el magnífico e insípido Van Niekerk. El dopaje enfada a Farah Mo Farah, el somalí nacionalizado británico, campeón de 10.000 y plata en 5.000, ha dicho esto. «Yo pongo mis huevos cada ganar y defender a Inglaterra», en alusión a la investigación por presunta incitación al dopaje que se sigue contra su preparador, Alberto Salazar, por la agencia norteamericana. Farah está en guerra contra los medios. www.abc.es | 8/15/17 8:17 AM
Un campeón blanco en el feudo de Isaac Makwala
La prueba reina del Mundial de atletismo no es el hectómetro visto desde la perspectiva del dios Usain Bolt o de su paciente retador Justin Gatlin que ha esperado en la sombra para consumar la venganza. Las peripecias de un Mundial carente de fulgor, estrellas o récords imposibles contaba al menos con una historia hermosa, un rebelde y una rivalidad contagiosa con Van Niekerk. A todo ello había contribuido Isaac Makwala, el veterano velocista de Botswana de despertar tardío para el atletismo. Castigado por el virus, repescado y clasificado en solitario en una serie única en la historia, el 200 era la carrera del Mundial. En ese estruendo planetario se interpuso un nativo de Azerbayán con pasaporte de Turquía, Ramil Guliyev. El americano Isiah Young muestra altivez en la presentación de la prueba, el sudafricano Van Niekerk una compostura muy fría, el futuro ganador Guliyev una pose simpática... Makwala representa la insurrección, la lógica rebeldía, la propia vida. Tiene un talante místico, como abstraído, mientras señala al cielo en recuerdo de sus padres y sus seis hermanos que viven en una granja de corderos en Tutume (en la frontera con Zimbaue) y luce un apósito en el brazo como homenaje a una atleta americana Sanya Richards, que gastaba mohicana en el pelo. Pero se golpea el pecho en un desplante de rabia y la reacción es inmediata. El estadio Olímpico de Londres ha hecho suya la historia de Makwala, su arrebato contra la autoridad. «Si la prohibición de participar se lo hubieran hecho a Farah o a Rooney, Inglaterra no les hubiese dejado», había protestado por última vez. La gente se ha contagiado de su voluntad y su mentón alzado. Y el pálpito desde la grada que atrona cuando suena el nombre del africano es que tal vez gane una centésima por ese último influjo proveniente de la parroquia inglesa. Makwala no es Bolt, pero se le parece un poco en la estima puntual de la gente. Cuando el magnífico locutor del certamen, que está a la altura de la excelente selección musical y sus temas versionados, guarda silencio y con él las 65.000 almas, Makwala sale disparado por un resorte. Se ha imbuido de la energía que desprende a su alrededor y está en las primeras posiciones mientras negocia la complicación de la curva. Pero ahí se acaba su historia. Entra en la recta con retraso respecto al atleta caribeño Richards (Trinidad y Tobago), el ingles Mitchell-Blake y las medallas, el sudafricano Van Niekerk y el turco de Azerbayán Ramil Guliyev. Al sudafricano se le queda corta la distancia para ejecutar su periplo triunfal en Londres (doblete 200-400), pese a que su ventaja era evidente en la mitad de la recta. Ya había emitido signos de cansancio en la semifinal por el desafío de seis carreras en seis días. Desde atrás llega embalado el trinitense Jereem Richards, que se lanza sobre la raya pero no supera a Van Niekerk por una milésima (ambos hacen 20:11). Sucede a Bolt Para entonces ya saborea el oro el turco Guliyev, sorpresa total puesto que no se contaba con él para una empresa tan grande. De repente, es protagonista el tallo nacido en la opulenta Bakú y su petróleo a orillas del mar Caspio. Gana con un registro muy notable (20:09) y se corona con un título honorífico que para siempre quedará en las hemerotecas. Guliyev sucede a Usain Bolt. En una final sin jamaicanos y sin atletas de Estados Unidos en el podio, Guliyev no se lo cree. Fue el octavo clasificado en los Juegos Olímpicos de Río. Un blanco en el feudo de los velocistas negros. El estadio no no oculta su ligera decepción por el sexto puesto de Makwala, aunque aplaude a rabiar al triunfador. Guliyev se enreda con el protocolo ya tradicional de la recogida de banderas. Se coloca por capa el estandarte de Azerbayán, el país del que se fue por dinero a Turquía. Alguien le avisa y también se calza la hermosa enseña de la media luna para que todos estén felices. El gen competidor, ese don intransferible que no se compra ni se vende, no ha abandonado a Ruth Beitia, la primera mujer en España que ganó una medalla de oro en atletismo. A alguien que hizo historia hay que esperarla hasta el final, el último resuello. La cántabra, que asegura haber pasado cuatro meses «horrorosos» y haber aceptado como necesaria una «cura de humildad» después de la resaca olímpica, mantuvo el suspense durante la estresante ronda eliminatoria de salto de altura. Rozó siempre el KO, pasando de puntillas y sin limpieza por la barra, pero extrajo lo mejor su experiencia y ambición por competir y, al último intento, se dio una alegría para el cuerpo. Estará en su sexta final de un Mundial. Beitia ha regresado de lo desconocido, del negocio que envuelve al deporte y que exige héroes presentes y cercanos en colegios, instituciones y empresas cara al público. Esa no era la vida de la atleta, concentrada desde que tiene uso de razón en las pistas de atletismo, los nueve pasos que debe dar antes de la batida, la inclinación del cuerpo durante la carrera que precede al salto y el elástico requerimiento a su cuerpo para arquearse en el momento de franquear el listón. A un campeón olímpico, el deporte, la sociedad, le exige también ser un modelo y Ruth no estaba acostumbrada a tanta exposición en su germana agenda laboral. Ese trajín, unido a una lesión en psoas (el míusculo más voluminoso del cuerpo), transportaron a Beitia al horror de cuatro meses previos al Mundial de Londres. La atleta se había empeñado en transformar la negatividad en optimismo. Y ha vencido en su primer asalto. A sus 38 años, volvió a reinventarse frente a rivales más jóvenes que tienen el cuerpo menos castigado pero no más ganas que ella. Empezó con 1,80, altura que superó a la primera, lo mismo que el 1,85 aunque no con la limpieza y la claridad de otro tiempo. Siguió sin fallos con el 1,89, pero ahí ya más apurado, casi rozando el tablero. Tiró la barra en sus dos primeros intentos con el 1,92 mientras la principal favorita, la rusa Maria Lasitskene pasaba obstáculos en chándal, como quien está entrenando. Beitia tuvo que agotar los tres saltos para superar el 1,92, cuando la eliminación ya pendía de un error. Respiró toda Cantabria y toda España con la tentativa, esta vez nítida, de la atleta, quien en su estatus de liderazgo dedicó el epílogo de la prueba a la italiana Trost, eliminada sin consuelo posible. Una legión de africanas, pequeñas y mecánicas como hormigas, se midieron a Ana Lozano en su debut en un Mundial. La atleta alcarreña, que vive un año excelente, confiaba en mejorar marca personal o pasar ronda en 5.000 metros. O las dos cosas a la vez, en la versión más elevada. Frente a las keniatas, etíopes, ugandesas y demás, logró superarse a sí misma por cuatro segundos (15.14:24) a mucha distancia de las semifinales. Soñó durante unos minutos con una repesca que no se produjo. Puso mucho valor sobre la pista la gerundense Esther Guerrero al lanzarse al ataque y comandar su serie de 800 metros. Fue su estrategia para lanzar la carrera y conseguir una serie rápida que le diera alguna opción en la repesca por tiempos. Pasaban a semifinales las tres primeras de cada serie y los mejores tiempos y a la valiente Guerrero no le bastó con su estusiasmo y su táctica (2:02.22) para esquivar la eliminación. Mechaal, firme Adel Mechaal corrió a lo Fermín Cacho. Un ojo siempre a su espalda, la cabeza mirando atrás por si las sorpresas. El mediofondista catalán de origen marroquí será el único atleta español en las semifinales de 1.500, después de desenvolverse con soltura y cierto temple para su juventud en una modalidad que se cotiza muy cara. Como quería, la serie fue rápida, algo que a él le beneficia, ya que es propietario de un elevado ritmo de crucero y no posee una gran pegada final. Hoy disputa las semifinales. Marc Alcalá y David fueron eliminados en las otras series. www.abc.es | 8/10/17 10:46 PM
El rebelde Makwala es la estrella
Derrocado Usain Bolt, cicatero Van Niekerk con la marca en 400 y sin otra figura que se anuncie en el horizonte, la estrella del Mundial es un rebelde. Se llama Isaac Makwala, nació en Botswana y se ha empeñado en llevarse una medalla por encima de la autoridad. El público de Londres, que acude al estadio aunque como ayer caigan chuzos de punta del cielo gris, asistió a un hecho insólito: Makwala corrió en solitario una serie de 200 metros. Sucedió por el espíritu indomable del africano, que no se ha plegado dócil a la norma. Makwala, tipo rocoso de facciones duras, mirada profunda y básico inglés pronunciado con rotundidad –«vengo a ganar oro, todo es posible»–, se negó a retirarse del Mundial por el virus que ha afectado al Tower Hotel. La IAAF le aplicó el protocolo sanitario de Gran Bretaña (48 horas de cuarentena) y Makwala, que había realizado la mejor marca del año en 200 en Moratalaz a sus 29 años, no admitió que destrozasen su sueño. No pudo competir en la final de 400 (la calle 7 quedó libre) ni apretar las tuercas a Van Niekerk y tampoco pudo verla, ya que un funcionario le impidió la entrada por la normativa sanitaria. Makwala no se resignó. Botswana presentó una protesta a la IAAF alegando que, a la hora de la semifinal de 200 (la otra prueba en la que se inscribió), ya habían pasado 48 horas. Makwala, Badman (chico malo) en su Facebook, gana a la IAAF, que prepara una serie en solitario para él. El africano corre solo y con su marca (20,20) se clasifica. Dedica unas flexiones al público en la pista encharcada. Y ruge el Olímpico ante su nueva estrella. En la semifinal, Makwala siente el calor de la grada, el que ha conquistado con su actitud combativa e inconformista. Sale por la calle 1, la peor de todas porque hay que correr más estrecho y más pegado a la curva. Además es la más mojada por el incesante aguacero londinense. Pero el botsuanés se ha vuelto indestructible y corre como un demonio. Sale fuerte y atraviesa la angosta curva en primera posición, se deja el alma en la recta porque solo hay dos puestos directos para la final. En la raya le supera por muy poco el americano Isiah Young (20.12), pero Makwala ha logrado su cometido (20.14). Estará en la final. Tambiénm estará su rival en los 400 metros y anunciada estrella del Mundial en la pista, el sudafricano Wayde van Niekerk. Pero por los pelos. No consiguió pasar por puestos (los dos primeros de cada serie) y lo hizo en la repesca con el peor tiempo de las finalistas (20.28). Un noruego 30 años después En el predominio de keniatas, norteamericanos, jamaicanos y sudafricanos, un noruego triunfador es noticia. El sujeto de la información es un tallo imberbe de solo 21 años llamado Karsten Warlhom, el atleta que sorprendió a la concurrencia en el Olímpico con una descollante victoria en los 400 metros vallas. El nórdico exhibió un arrojo sin límites hasta convertirse en uno de los protagonistas del Mundial. Insensato y desafiante, salió como una centella en la especialidad que deja sin resuello y que obliga a regular el esfuerzo. Era el primero en los cien metros, osadía de juventud; también en los 200, resistencia como un jabato; siguió en los 300 al entrar en la recta, esperando todo el mundo su hundimiento... No desfalleció el fornido noruego, quien tuvo aliento para aguantar el acoso de sus adversarios y proclamarse campeón contra pronóstico (48.35) ante el turco Yasmani Copello (48.49) y el gran favorito, el americano Kerron Clement (48.52). Es la primera medalla de Noruega desde 1987, cuando Ingrid Kristiansen ganó los 10.000 metros en Roma. La norteamericana Allyson Felix obtuvo el reconocimiento a su deslumbrante trayectoria con un bronce en la final de 400, que la iguala en medallas en los Mundiales (14) a dos leyendas, Usain Bolt y Merlene Ottey. Lo logró en una final extraña, que vivió el colapso de la atleta que parecía ganaba a treinta metros de la meta (Shaunae Miller-Uibo) y el éxito inesperado de la que apareció por detrás, la americana Phyllis Francis. www.abc.es | 8/9/17 10:55 PM
Orlando busca otra medalla
Cuenta Orlando Ortega sin tono pesaroso que no es su mejor temporada, que el bajón post-olímpico se deja sentir y que, en aras del optimismo, «solo queda competir». Hace cuatro años lo hizo en el Mundial de Moscú para Cuba y no llegó a la final. Imbuido de la atmósfera que se ha generado en la selección española, el subcampeón olímpico aportó unos minutos de suspense a la buena nueva: logró el pase a la final de 110 vallas. Lo hizo en una carambola angustiosa. Fue el cuarto mejor de su serie (13.23 segundos en los diez pasos por los obstáculos) dominada por el jamaicano McLeod y se vio en el alambre. Pasaban dos atletas por puestos en tres series y los dos mejores tiempos. Casi en la puerta de la calle. Sucedió que ninguna otra tanda mejoró su registro (tampoco el récordman mundial y campeón olímpico Aries Merrit) y Ortega alcanzó su primera final de un Mundial (hoy, 22:30). Cuarto en su ronda y clasificado con el cuarto mejor tiempo de los ocho finalistas. A Óscar Husillos le acompaña un cierto aura de futurible potente. No pasó a la final de 400 metros (ningún español lo ha hecho nunca), pero compitió como un titán (45,16, su mejor marca personal). En esa distancia compareció el atleta llamado a ser la estrella del Mundia, el sudafricano Wayde van Niekerk. No corre, flota sobre la pista con la elegancia y la suavidad de un guepardo que se desplaza en un tramo de largo aliento. Maravilloso su despliegue, que tendrá oposición en el rocoso habitante de Botswana Isaac Makwala. En el 800 Kevin López y Álvaro de Arriba alcanzaron su límite en la semifinal y se despiden de Londres. No es el Mundial de los jamaicanos. A la derrota de Bolt ha seguido la de su compatriota y campeona olímpica Elaine Thompson en los 100 metros femeninos. La jamaicana acabó quinta en la final, lejos de la velocidad que exhibieron la estadounidense Tori Bowie (oro con 10,85), la africana Marie Josee Talou (plata, 10,86) y la holandesa Dafne Schippers (bronce, 10,96). La griega Katerina Stefanidi, campeona olímpica en Río, también ganó el oro mundialista en pértiga. Lo hizo en un vibrante salto final de 4,91. Otra campeona olímpica, la belga Nafissatou Thiam, venció en heptalón (6.784 puntos). www.abc.es | 8/6/17 11:05 PM
Carolina Cermelli ocupa el puesto 44 en 100 metros dorso

La nadadora Carolina Cermelli, quien también representa a Panamá en el Mundial de Natación que se desarrolla en Hungría, quedó este lunes en el puesto 44 en la especialidad de los 100 metros dorso.

Cermelli, de 16 años de edad, compitió en el heat 2 de la ronda eliminatoria, terminando en el quinto puesto con un tiempo de 1 minuto 5 segundos 50 centésimas. La mejor en esta serie fue Noemi Ruele de Botswana, con registro de 1m 2.96s.

En la clasificación general, Cermelli quedó en el puesto 44 de 59 nadadoras que participaron en las seis pruebas clasificatorias.

La próxima participación de Cermelli será este miércoles 26 de julio en los 50 metros estilo dorso (espalda).

La delegación panameña en la cita mundial de la capital húngara, Budapest, también la integran los atletas de nado sincronizado Alberto Pinto y Gabriela Bello, quienes ya cumplieron con su actuación.

Además, Egar Crespo, quien tendrá acción este martes en los 50 metros pecho, ya lo hizo en 100 metros pecho quedando 32 de 73 participantes. 

De igual forma, defiende los colores patrios Catherine Cooper, quien verá acción en el estilo libre el fin de semana.

www.prensa.com | 7/24/17 9:16 PM
Un cazador mata a uno de los hijos del león Cecil
La organización Humane Society International ha expresado su «tristeza» e «indignación» por la muerte de «Xanda», una de las 12 crías que tuvo el león «Cecil». Al parecer, el animal habría muerto a manos de un cazador, al igual que su padre. El león, de seis años, formaba parte de un estudio sobre la población que de la especie sobrevive en Zimbabue; motivo por el cual portaba un collar con el que se ha podido confirmar su muerte. La muerte de Cecil en 2015 causó una oleada de indignación: era una de las principales atracciones turísticas del Parque Nacional Hwange. En su caso, el responsable fue Walter James Palmer, un dentista del Minnesota (EE.UU.). Ese año, precisamente, el departamento de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos decidió incluir al léon africano en su Lista de Especies Amenazadas; incorporando la prohibición de importar trofeos procedentes de países donde la caza de la especie no fuera sostenible, como Zimbabue. HSI estima que quedan menos de 20.000 ejemplares silvestres de león africano. La pérdida de hábitat a la que ha sido sometida la especie, fruto de la actividad humana (agricultura y caza), ha constreñido su área de distribución histórica a solo un 8% del que ocupaban antaño. «Conminamos a Zimbabue a que siga el ejemplo de Kenia o Botswana; dado que, pese a los reclamos de los cazadores, la industria de los trofeos de caza no representa un puntal económicamente importante en África: su impacto sobre el turismo es inferior al 0,76% del total que consigue el sector en países como Botswana, Etiopía, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Tanzania, Zambia o Zimbabue», apuntan desde la ONG. «Hemos escuchado que hace unos días, Xanda, hijo de Cecil, fue tiroteado como trofeo por Richard Cooke», ha indicado en un mensaje un grupo de conservación de Zimbabue, World Animal Protection, agregando que este mismo cazador ya mató a un hermano de Xanda en 2015. «¿Cuándo podrán los leones del Parque Nacional Hwange vivir en paz sus años como deben vivirlos los leones nacidos en libertad?», se pregunta su director, Tennyson Williams, recoge Ep. La muerte, acaecida el 7 de julio en un lugar próximo adonde perdió la vida su padre Cecil, se circunscribe dentro de una partida de caza legal autorizada en el exterior del citado Parque, ha confirmado a la agencia AFP, Andrew Loveridge, del departamento de Zoología de la Universidad de Oxford (Reino Unido). El arma empleada habría sido un arco. www.abc.es | 7/21/17 11:16 AM

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