Noticias de Gabón

Kenia declara la guerra a los furtivos con una hoguera de 105 toneladas de marfil
Una estatua de marfil y otras incautaciones en el Parque Nacional de Nairobi (Kenia)- EFE Kenia ha declarado la guerra a los cazadores furtivos con la quema de 105 toneladas de marfil y 1,35 de cuerno de rinoceronte procedentes de la caza ilegal, que ha puesto en riesgo la supervivencia de los elefantes en África. El de hoy es un día histórico, ya que nunca antes se había destruido una cantidad tan elevada de marfil en Kenia, que pretende reafirmar su compromiso para acabar con las mafias que trafican con el llamado «oro blanco» y que mueven cada año más de 200 millones de dólares (175 millones de euros) en todo el continente. El presidente keniano, Uhuru Kenyatta, fue el encargado de iniciar la quema de las once pilas de marfil en el Parque Nacional de Nairobi, donde el año pasado ya se quemaron otras 15 toneladas como acto de protesta contra los furtivos. La lluvia no impidió que las llamas convirtieran en cenizas los colmillos de unos 6.700 paquidermos, que representan prácticamente todas las existencias de marfil confiscadas en el país. «El creciente valor del comercio de marfil ha provocado una matanza en África Central. Con la destrucción de este marfil, estamos diciendo que nuestro patrimonio nacional no puede ser vendido por dinero», ha afirmado el mandatario keniano. El presidente de Gabón, Ali Bongo, también ha acudido al acto, donde ha advertido a furtivos, compradores y traficantes que «tienen los días contados» y ha lamentado que la caza ilegal haya convertido a los paquidermos en «refugiados» que necesitan protección. Prohibición total del comercio Con la quema de más de 100 toneladas de marfil culmina el encuentro «The Giants Club» en el que líderes africanos, científicos y expertos han abordado en Kenia la crisis de la caza furtiva para buscar una solución conjunta que permita salvar la fauna del continente. «Esta guerra no se puede ganar en un día, pero la decisión de hoy es solo el principio», ha dicho Kenyatta, que insistió en que perder a los elefantes implicaría perder parte de la herencia del país. Así, se comprometió a que su Gobierno «presione» para lograr una «prohibición total» del comercio de marfil durante la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) que se celebrará en Johannesburgo en septiembre. La lucha para salvar a los elefantes se remonta a 1989, cuando Kenia llamó a la comunidad internacional a acabar con el furtivismo destruyendo por primera vez sus reservas de marfil incautado, lo que llevó a la prohibición de este comercio y hundió la demanda de esta materia suntuaria en Europa, Estados Unidos y Japón. La caza ilegal en Kenia descendió durante el último año, según cifras del Servicio de Conservación de la Fauna keniana (KWS, en inglés). Mientras que en 2012 fueron asesinados 384 elefantes para arrancarles sus colmillos, en 2015 la cifra descendió hasta los 96 en el país, donde viven unos 35.000 paquidermos que atraen cada año a miles de turistas de todo el mundo. Más información: El consuelo y otros cinco comportamientos casi humanos de los elefantes www.abc.es | 4/30/16 10:16 PM
Zika, un bosque ugandés
Durante la década de 1940 se llevó a cabo una exhaustiva búsqueda de nuevos microorganismos en los bosques que bordean el lago Victoria, a decir de los científicos una gigantesca placa Petri para la investigación en microbiología. A tal fin encerraban monos en el interior de jaulas que colocaban sobre plataformas elevadas entre los árboles de jaca y mango. Los mosquitos picaban a los monos; pero también a los científicos y colaboradores. En aquellos años los estudios se centraban en la fiebre amarilla. Ésta, como muchas otras enfermedades infecciosas, parece haber surgido en los bosques lluviosos centroafricanos, el verdadero «corazón de las tinieblas» de Joseph Conrad. Allí, en Entebe, segunda ciudad del país, hoy república, entonces Reino de Buganda, se construyó un modélico centro de investigación. A mediados de la década de 1940 la investigación de campo se trasladó a una región boscosa denominada Ziika (así escrita con dos ii), sita al norte del lago Victoria. Siguiendo el protocolo de trabajo habitual se instalaron seis plataformas con monos asiáticos enjaulados. Se seleccionaron monos importados de Asia al objeto de que fueran más susceptibles a los gérmenes infecciosos que los monos autóctonos. En 1947, uno de los monos enfermó. Se trataba del «Rhesus 766». En el informe se escribía: «Fue llevado al laboratorio de Entebe, aislándose un agente transmisible filtrable». [Téngase en cuenta la fecha: todavía se creía que la herencia recaía en las proteínas del núcleo celular (histonas). El ADN, ya conocido, se consideraba una molécula de insuficiente entidad para sustentar la herencia de los caracteres transmisibles]. Así pues, la única manera de determinar si el germen infeccioso era un virus consistía en centrifugar la sangre y filtrar el plasma obtenido. Si el filtrado seguía siendo infeccioso cuando se inyectaba en un animal sano, el agente mórbido se catalogaba como virus. No había otra forma de proceder. Las bacterias, o cualquier otro microorganismo de mayor tamaño quedaban retenidos en el filtro. Los científicos denominaron al agente infeccioso con el epónimo Zika, un error de pronunciación por parte de los colonos. El nombre original era «Ziika» en el dialecto local de Luganda, que se puede traducir como «frondoso», refiriéndose al bosque. Uganda, como muchas otras regiones africanas, ha experimentado un crecimiento exponencial de su población, que tuvo su trasunto en una grave deforestación. Si en el año 1947 la población ugandesa era de 4,5 millones, hoy día (2016) es de casi 40 millones. Este crecimiento casi exponencial de la población confronta intereses opuestos: de un lado, inversores mayoritariamente chinos desarrollan proyectos inmobiliarios en la zona, mientras el gobierno intenta preservar la integridad de las áreas boscosas como parte de su patrimonio natural. Esta región ha sido probablemente el lugar del mundo donde se han aislado mayor número de virus. Sin embargo, la investigación se ha trasladado al Uganda Virus Research Institute en Kampala, capital del país, un moderno centro de investigación con apoyo financiero de numerosos países occidentales, principalmente Estados Unidos. En la región existen más de 200 especies de mosquitos. Hoy día, todos se han estudiado hasta la secuenciación completa de su material genético. Hasta ahora no se han notificado casos de infección por el virus Zika en humanos, muy probablemente porque la sintomatología de la infección es leve y la gente no acude a dispensarios médicos por esta causa. El Instituto ugandés es el centro de referencia para todo el este de África. Se mantuvo activo incluso en la época más convulsa de la reciente historia de Uganda, durante los años de violencia y represión de la dictadura de Idi Amin en la década de 1970. [Idi Amin, un sátrapa, gobernó Uganda durante gran parte de la década de 1970, hasta que fue expulsado tras la invasión de un ejército de rebeldes ugandeses apoyados por Tanzania. Tras haberse convertido al islam huyó, junto a sus cuatro esposas y treinta hijos, refugiándose primero en Libia y más tarde en Arabia Saudí, donde falleció en agosto de 2003 debido a un fallo multiorgánico. Durante los años que se mantuvo en el poder fueron asesinadas alrededor de 300.000 personas de toda condición, desde sacerdotes (católicos y anglicanos), hasta estudiantes, intelectuales, granjeros, jueces, diplomáticos, médicos, banqueros y líderes tribales. La población ugandesa en los años 70 del siglo pasado no superaba los 12 millones de habitantes. Fue la época más oscura de la breve historia como país independiente desde que dejó de pertenecer al imperio británico]. En el Instituto de Investigación Virológico ugandés nunca se consideró al virus Zika una amenaza. No lo fue, de hecho, hasta los casos de microcefalia asociados a la infección en mujeres embarazadas que se han notificado recientemente en Brasil, junto a casos esporádicos en otras naciones próximas. En estos países el mosquito transmisor es Aedes aegypti. Otra especie, Aedes africanus, es el vector transmisor en África central y oriental. D.I.H. Simpson ya describió la sintomatología de la infección por el virus Zika en 1964: «La enfermedad debuta con una ligera cefalea; al cabo de dos días aparece un eritema maculopapular de color rosáceo que afecta a la cara, cuello, tronco y parte superior de los brazos. El eritema se resuelve de manera espontánea al cabo de algunos días, sin secuelas». Aquel Instituto pionero construido en Entebe a comienzos de la década de 1940 fue más tarde abandonado, habiéndose empleado como barracones militares. Como se ha escrito antes, la investigación se lleva a cabo en un moderno centro en la capital, Kampala. Además, el interés científico se dirigió a problemas de mayor enjundia: malaria, infección por VIH, y, más recientemente, el virus ébola. En el año 2015, cuando comenzaron a nacer niños con microcefalia en Brasil de madres que tenían anticuerpos contra el virus Zika o de las que se tenía certeza de haber padecido la infección durante su periodo gestacional, el interés científico volvió a poner sus ojos en la región de los Grandes Lagos centroafricanos. Los vectores transmisores de la infección por el virus Zika son distintos, no obstante pertenecer al mismo género, Aedes. Se trata de Aedes africanus y Aedes aegypti, en África y Brasil respectivamente. Las dos especies tienen distinta etología. Además, el primer mono que se infectó experimentalmente con el virus Zika («Rhesus 766») era originario de Asia. Tal vez el problema actual con el virus Zika haya que buscarlo, al menos en parte, en la destrucción del bosque que constituía su hábitat natural, junto con los rápidos movimientos de población. Como es sabido el virus llegó a las favelas de Río de Janeiro junto con los regatistas polinesios durante una competición de canoas, semanas más tarde del campeonato mundial de fútbol. Un estudio retrospectivo sobre infecciones por el virus Zika halló tres brotes epidémicos precedentes: dos brotes independientes en el año 2007, uno en Libreville, capital de Gabón (África), y otro en Micronesia; y una reciente epidemia en diversas islas de la Polinesia francesa durante el bienio 2013-2014. Esta última es la que ha llegado a Brasil. Existe una moderada preocupación ante los próximos Juegos Olímpicos, sobre todo entre las participantes y visitantes femeninas. Hay que hacer notar que la epidemia de 2007 en Libreville (Gabón) fue transmitida por Aedes albopictus, más conocido como «mosquito tigre», relativamente común en los países mediterráneos durante sus secos y cálidos veranos. El doctor José Manuel López Tricas es farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria.


sevilla.abc.es | 4/15/16 12:13 AM
Zika, un bosque ugandés
Durante la década de 1940 se llevó a cabo una exhaustiva búsqueda de nuevos microorganismos en los bosques que bordean el lago Victoria, a decir de los científicos una gigantesca placa Petri para la investigación en microbiología. A tal fin encerraban monos en el interior de jaulas que colocaban sobre plataformas elevadas entre los árboles de jaca y mango. Los mosquitos picaban a los monos; pero también a los científicos y colaboradores. En aquellos años los estudios se centraban en la fiebre amarilla. Ésta, como muchas otras enfermedades infecciosas, parece haber surgido en los bosques lluviosos centroafricanos, el verdadero «corazón de las tinieblas» de Joseph Conrad. Allí, en Entebe, segunda ciudad del país, hoy república, entonces Reino de Buganda, se construyó un modélico centro de investigación. A mediados de la década de 1940 la investigación de campo se trasladó a una región boscosa denominada Ziika (así escrita con dos ii), sita al norte del lago Victoria. Siguiendo el protocolo de trabajo habitual se instalaron seis plataformas con monos asiáticos enjaulados. Se seleccionaron monos importados de Asia al objeto de que fueran más susceptibles a los gérmenes infecciosos que los monos autóctonos. En 1947, uno de los monos enfermó. Se trataba del «Rhesus 766». En el informe se escribía: «Fue llevado al laboratorio de Entebe, aislándose un agente transmisible filtrable». [Téngase en cuenta la fecha: todavía se creía que la herencia recaía en las proteínas del núcleo celular (histonas). El ADN, ya conocido, se consideraba una molécula de insuficiente entidad para sustentar la herencia de los caracteres transmisibles]. Así pues, la única manera de determinar si el germen infeccioso era un virus consistía en centrifugar la sangre y filtrar el plasma obtenido. Si el filtrado seguía siendo infeccioso cuando se inyectaba en un animal sano, el agente mórbido se catalogaba como virus. No había otra forma de proceder. Las bacterias, o cualquier otro microorganismo de mayor tamaño quedaban retenidos en el filtro. Los científicos denominaron al agente infeccioso con el epónimo Zika, un error de pronunciación por parte de los colonos. El nombre original era «Ziika» en el dialecto local de Luganda, que se puede traducir como «frondoso», refiriéndose al bosque. Uganda, como muchas otras regiones africanas, ha experimentado un crecimiento exponencial de su población, que tuvo su trasunto en una grave deforestación. Si en el año 1947 la población ugandesa era de 4,5 millones, hoy día (2016) es de casi 40 millones. Este crecimiento casi exponencial de la población confronta intereses opuestos: de un lado, inversores mayoritariamente chinos desarrollan proyectos inmobiliarios en la zona, mientras el gobierno intenta preservar la integridad de las áreas boscosas como parte de su patrimonio natural. Esta región ha sido probablemente el lugar del mundo donde se han aislado mayor número de virus. Sin embargo, la investigación se ha trasladado al Uganda Virus Research Institute en Kampala, capital del país, un moderno centro de investigación con apoyo financiero de numerosos países occidentales, principalmente Estados Unidos. En la región existen más de 200 especies de mosquitos. Hoy día, todos se han estudiado hasta la secuenciación completa de su material genético. Hasta ahora no se han notificado casos de infección por el virus Zika en humanos, muy probablemente porque la sintomatología de la infección es leve y la gente no acude a dispensarios médicos por esta causa. El Instituto ugandés es el centro de referencia para todo el este de África. Se mantuvo activo incluso en la época más convulsa de la reciente historia de Uganda, durante los años de violencia y represión de la dictadura de Idi Amin en la década de 1970. [Idi Amin, un sátrapa, gobernó Uganda durante gran parte de la década de 1970, hasta que fue expulsado tras la invasión de un ejército de rebeldes ugandeses apoyados por Tanzania. Tras haberse convertido al islam huyó, junto a sus cuatro esposas y treinta hijos, refugiándose primero en Libia y más tarde en Arabia Saudí, donde falleció en agosto de 2003 debido a un fallo multiorgánico. Durante los años que se mantuvo en el poder fueron asesinadas alrededor de 300.000 personas de toda condición, desde sacerdotes (católicos y anglicanos), hasta estudiantes, intelectuales, granjeros, jueces, diplomáticos, médicos, banqueros y líderes tribales. La población ugandesa en los años 70 del siglo pasado no superaba los 12 millones de habitantes. Fue la época más oscura de la breve historia como país independiente desde que dejó de pertenecer al imperio británico]. En el Instituto de Investigación Virológico ugandés nunca se consideró al virus Zika una amenaza. No lo fue, de hecho, hasta los casos de microcefalia asociados a la infección en mujeres embarazadas que se han notificado recientemente en Brasil, junto a casos esporádicos en otras naciones próximas. En estos países el mosquito transmisor es Aedes aegypti. Otra especie, Aedes africanus, es el vector transmisor en África central y oriental. D.I.H. Simpson ya describió la sintomatología de la infección por el virus Zika en 1964: «La enfermedad debuta con una ligera cefalea; al cabo de dos días aparece un eritema maculopapular de color rosáceo que afecta a la cara, cuello, tronco y parte superior de los brazos. El eritema se resuelve de manera espontánea al cabo de algunos días, sin secuelas». Aquel Instituto pionero construido en Entebe a comienzos de la década de 1940 fue más tarde abandonado, habiéndose empleado como barracones militares. Como se ha escrito antes, la investigación se lleva a cabo en un moderno centro en la capital, Kampala. Además, el interés científico se dirigió a problemas de mayor enjundia: malaria, infección por VIH, y, más recientemente, el virus ébola. En el año 2015, cuando comenzaron a nacer niños con microcefalia en Brasil de madres que tenían anticuerpos contra el virus Zika o de las que se tenía certeza de haber padecido la infección durante su periodo gestacional, el interés científico volvió a poner sus ojos en la región de los Grandes Lagos centroafricanos. Los vectores transmisores de la infección por el virus Zika son distintos, no obstante pertenecer al mismo género, Aedes. Se trata de Aedes africanus y Aedes aegypti, en África y Brasil respectivamente. Las dos especies tienen distinta etología. Además, el primer mono que se infectó experimentalmente con el virus Zika («Rhesus 766») era originario de Asia. Tal vez el problema actual con el virus Zika haya que buscarlo, al menos en parte, en la destrucción del bosque que constituía su hábitat natural, junto con los rápidos movimientos de población. Como es sabido el virus llegó a las favelas de Río de Janeiro junto con los regatistas polinesios durante una competición de canoas, semanas más tarde del campeonato mundial de fútbol. Un estudio retrospectivo sobre infecciones por el virus Zika halló tres brotes epidémicos precedentes: dos brotes independientes en el año 2007, uno en Libreville, capital de Gabón (África), y otro en Micronesia; y una reciente epidemia en diversas islas de la Polinesia francesa durante el bienio 2013-2014. Esta última es la que ha llegado a Brasil. Existe una moderada preocupación ante los próximos Juegos Olímpicos, sobre todo entre las participantes y visitantes femeninas. Hay que hacer notar que la epidemia de 2007 en Libreville (Gabón) fue transmitida por Aedes albopictus, más conocido como «mosquito tigre», relativamente común en los países mediterráneos durante sus secos y cálidos veranos. El doctor José Manuel López Tricas es farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria.


www.abc.es | 4/14/16 5:35 PM
El ex jefe del Parlamento de Gabón lanza su candidatura presidencial
El ex jefe del Parlamento de Gabón Guy Nzouba Ndama ha anunciado este martes que concurrirá a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo verano en la nación africana para desafiar el mandato interino de Alí Bongo. www.europapress.es | 4/5/16 9:53 PM
Francia anuncia el fin de su despliegue en la República Centroafricana mientras crecen las acusaciones sobre abusos sexuales
Francia ha anunciado que retirará este año su destacamento en la República Centroafricana donde, desde diciembre de 2013, tiene desplazado al operativo Sangaris. «Puedo confirmarles el final de la operación Sangaris durante este año 2016 (...) La fuerza Sangaris logró devolver la calma e impedir lo inaceptable aunque todo no está resuelto», aseguró el titular de Defensa, Jean-Yves Le Drian. La realidad, sin embargo, no es así de sencilla. Naciones Unidas ha confirmado la apertura de una investigación sobre las últimas acusaciones de violaciones sexuales que penden sobre los cascos azules en el país. El nuevo informe de los abusos fue realizado por la campaña Code Blue de la organización AIDS-Free World. En sus páginas, se denuncia, por ejemplo, que el pasado sábado el representante especial adjunto del Secretario General y una delegación de la MINUSCA, la misión de paz de la ONU en la República Centroafricana, se reunieron con líderes locales y víctimas. Durante el encuentro, fueron informados que tropas de Francia y Gabón habían abusado sexualmente de varias chicas en su provincia. Algunas de las afectadas habían abandonado la zona debido al estigma dentro de la comunidad. Durante esa visita, presuntamente, tres víctimas entrevistadas por un oficial de derechos humanos de la MINUSCA relataron que en 2014, junto con una cuarta chica, fueron atadas y desnudadas dentro de un campo militar por un comandante de la fuerza Sangaris y obligadas a tener relaciones sexuales con un perro. A continuación, cada niña recibió 5.000 francos centroafricanos (menos de 9 dólares). Las tres jóvenes entrevistadas buscaron tratamiento médico. La cuarta chica fallecería más tarde debido a una enfermedad desconocida. En este sentido, una de los supervivientes asegura que era llamada «perro de la Sangaris» en su comunidad. No son los primeros casos «Los hombres estaban vestidos con sus uniformes militares y tenían armas (…) Cuando caminaba, uno de ellos me agarró por los brazos y el otro me arrancó la ropa. Me tumbaron en la hierba y uno me sujetaba los brazos, mientras que el otro me inmovilizaba las piernas y me violaba. El soldado que sostenía mis brazos trató de mantenerme la boca cerrada, pero todavía era capaz de gritar. Por ello, tuvieron que salir corriendo antes de que el segundo soldado me pudiera violar». Las declaraciones pertenecen a una joven de 14 años que fue víctima, en noviembre pasado, de una agresión sexual en la República Centroafricana. ¿Los culpables? Aquellos encargados de garantizar su protección: En febrero, la MINUSCA ordenaba repatriar a 120 soldados congoleses tras los últimos casos de abusos sexuales que sacuden a los cascos azules desplegados en el país. La decisión se produce después de que ocho nuevas denuncias contra tropas de paz de la República Democrática del Congo y la República del Congo salieran a la luz. El primero de estos batallones se encuentra afincado en la ciudad de Bambari y otras localidades de la provincia de Ouaka. A su vez, entre septiembre y diciembre del pasado año, un pequeño contingente congoleño fue desplazado de forma temporal para proteger el aeropuerto de Bambari. «Yo no quería tener relaciones sexuales con ellos, pero cuando fui a visitar su base me llevaron entre la maleza (...) Eran tres encima mío. Estaban armados. Me dijeron que si me resistía, me matarían. Me cogieron uno por uno», asegura otro de los testimonios recopilados, en este caso, de una mujer de 18 años. Los casos se dieron a conocer tras una investigación de Human Rights Watch, donde se identifica a ocho mujeres de entre 13 y 29 años que fueron víctimas de diferentes abusos. Y no son una excepción. A comienzos de año, la ONU confirmaba que en 2015 se produjeron un total de 69 agresiones en sus operaciones de paz. De ellas, 22 tuvieron lugar en la República Centroafricana. Entre los implicados se encontraban dos militares de Bangladesh, uno de la República Democrática del Congo, cuatro de Níger y dos policías de Senegal. De igual modo, en los últimos meses se hacía pública una nueva investigación sobre media docena de menores -incluso de siete años- que denuncian haber sido víctimas de violaciones o haber recibido dinero a cambio de mantener relaciones sexuales con soldados de la Unión Europea (en este caso se trata del contingente de Georgia) o de las fuerzas francesas pertenecientes a la operación Sangaris.


www.abc.es | 4/1/16 8:03 AM
Militares en Libreville, informados sobre prevención del virus del Zika
La instrucción ha corrido a cargo de la sección de Sanidad del destacamento Mamba de Ejército del Aire, que estos días acaba de cumplir dos años de despliegue en la capital de Gabón www.elperiodico.com | 3/31/16 5:08 PM
Los números de Denis Sassou Nguesso
Con (al menos) 24 apartamentos y 112 cuentas corrientes en Francia, nadie duda que los 32 años de Denis Sassou Nguesso como presidente de la República del Congo han sido fructíferos en el terreno personal y familiar. Sus más de tres décadas de Gobierno, no obstante, ofrecen otras cifras también a tener cuenta. Por ejemplo, más de la mitad de los 4,5 millones de habitantes de su país se encuentran por debajo de la línea de la pobreza (en un Estado que produce cerca de 259.000 barriles de petróleo al día). Aunque quizá tampoco haga falta centrarse en grandes números. Basta mencionar, tan solo, los cerca de 18 manifestantes fallecidos desde que Nguesso anunciara a finales de septiembre la celebración de un plebiscito para garantizar su continuidad. Un golpe en la mesa capitalizado en las elecciones presidenciales de este domingo y que, para ser sinceros, hasta hace unos meses era ilegal. Porque hasta septiembre, la Carta Magna del país africano, aprobada en 2002, limitaba a dos el número de mandatos presidenciales y excluía a los candidatos mayores de 70 años (Nguesso tenía entones 71 años). No obstante, en octubre, el 93% de los votantes del polémico referéndum mostraban su apoyo a la medida. Con matices: A pesar que el Gobierno de Brazzaville aseguraba que la participación en la consulta fue del 73%, el líder de la oposición congoleña, Pascal Tsaty Mabiala, denunciaba que tan solo un diez por ciento de la población ejerció su derecho a voto. De nuevo, polémicos números. La tensión política tenía su punto culminante el pasado domingo, con la celebración de las elecciones presidenciales. Nadie duda, en este sentido, que Nguesso se alzará con la victoria en unos comicios desdibujados entre protestas, gases lacrimógenos y donde las comunicaciones telefónicas fueron bloqueadas. Precisamente, durante el referéndum de octubre, Mabiala, líder de la Unión Panafricana para la Democracia Social, había realizado un llamamiento al «levantamiento pacífico» contra la extensión de la vida política del presidente congoleño, en el poder desde 1979 (con un leve inciso de cinco años entre 1992 y 1997). Líderes en busca de eternidad En mayo pasado, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Ecowas) lanzaba una propuesta para impedir que los gobernantes de la región optaran a un tercer mandato. No obstante, la medida fue vetada por Togo (su presidente, Faure Gnassingbe, fue reelegido hace solo unos meses) y Gambia (Yahya Jammeh está en el poder desde 1994). De igual modo, durante su reciente gira africana, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió de que el progreso democrático del continente está en riesgo por culpa de aquellos líderes que rechazan dejar el poder. «Nadie debería ser presidente de por vida», aseguró el mandatario durante su discurso en la sede de la Unión Africana en la capital etíope, Addis Abeba. Las cuentas de la región En 2008, Transparencia Internacional denunciaba la voracidad adquisitiva de tres presidencias del continente africano: Omar Bongo Ondimba (Gabón, ya fallecido, aunque su hijo continúa con la estirpe presidencial), Teodoro Obiang (Guinea Ecuatorial) y el propio Denis Sassou Nguesso. Según corroboraba la organización, a fecha de 2007, el Gobierno gabonés contaba con al menos 39 propiedades en territorio europeo, 17 de ellas registradas a nombre del expresidente, así como 70 cuentas bancarias (once de ellas a nombre del mandatario). El congoleño «solo» disponía de 24 apartamentos y 112 cuentas corrientes en Francia.


www.abc.es | 3/22/16 9:47 AM
«Sexo oral por galletas»: las terribles denuncias de abuso sexual contra funcionarios de la ONU
No es una nueva ni mucho menos buena noticia. Pese a las denuncias de crímenes sexuales por parte de tropas de paz y personal de Naciones Unidas en los últimos dos años, los abusos continúan, según un duro reportaje publicado en BBC Mundo. Un informe divulgado este viernes y presentado por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, asegura que hubo 99 nuevas denuncias de abuso sexual por parte de soldados y personal de la ONU en misiones internacionales en 2015, un aumento significativo respecto a los 80 casos registrados en 2014. El informe forma parte de una nueva política de «nombrar y avergonzar» a los responsables, adoptada por la ONU tras el escándalo el año pasado de abuso de menores a manos de cascos azules franceses en República Centroafricana. De los nuevos 99 casos denunciados en 2015, 69 fueron de abusos cometidos por soldados en misiones de paz y 30 por funcionarios de la ONU en otras capacidades. Por primera vez se detalla la lista de países involucrados. Hubo denuncias de abuso sexual contra soldados y policías de Alemania, Burundi, Ghana, Senegal, Eslovaquia, Madagascar, Ruanda, República Democrática del Congo, Burkina Faso, Camerún, Tanzania, Níger, Moldova, Togo, Sudáfrica, Benín, Nigeria y Gabón. Banco de muestras de ADN de cascos azules El informe insta a los países de donde provienen las tropas a juzgar a los culpables en sus tribunales. También llama a la creación de un banco de muestras de ADN de cascos azules, para facilitar los procesos criminales. Pero más allá de las recomendaciones, poco ha cambiado en el terreno, denuncia la BBC. Investigadores de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) que visitaron República Centroafricana denunciaron el mes pasado la violación o abuso sexual de al menos ocho mujeres y niñas. Los ataques tuvieron lugar, según HRW, entre octubre y diciembre de 2015, más de un año después del escándalo de abuso de menores por soldados franceses en ese mismo país. Una menor de 14 años relató a los investigadores de HRW: «Pasaba por la base de Minusca en el aeropuerto cuando me atacaron. Los soldados estaban armados. Uno me sujetó los brazos mientras el otro me arrancó la ropa. Me tiraron a un pastizal y mientras uno me agarraba el otro me violó». Otra joven de 18 años fue violada cuando acudió a la base de cascos azules de la República Democrática del Congo para pedir algo de comida. «Tres hombres armados se me tiraron encima y me dijeron que si los denunciaba me matarían. Me violaron uno a uno», dijo la joven a HRW. El mismo comité que no actuó ante las denunciaas Este año también saltaron las alarmas debido a la declaración de una niña de 7 años y un niño de 9 años que denunciaron haber sufrido abusos sexuales por parte de militares europeos en misión de paz en la República Centroafricana. La niña relató que realizó sexo oral a soldados franceses a cambio de agua y un paquete de galletas. Los militares eran miembros de la misión «Sangaris» desplegada en diciembre de 2013 tras el golpe de estado de marzo de ese año en la nación africana, señala la BBC. En diciembre de 2015, un panel independiente acusó a Naciones Unidas de grave negligencia en el manejo de las denuncias. La inacción de Naciones Unidas sólo llegó a la prensa internacional tras las revelaciones de un funcionario de la ONU, Anders Kompass, que frustrado ante la inacción del organismo, filtró un informe confidencial sobre denuncias de abuso y lo entregó a fiscales en Francia. Refiriéndose al nuevo informe presentado por Ban Ki-moon, Code Blue criticó que el comité de expertos nombrado por la ONU para mejorar su actuación ante denuncias de abuso está integrado por los mismos individuos que ocupaban altos cargos de responsabilidad cuando se revelaron las violaciones anteriores. «En el universo alternativo de la burocracia de la ONU, los mismos personajes que tuvieron un papel activo en la debacle de República Centroafricana ahora supervisarán cambios para mejorar la situación. Cuando los zorros están a cargo del gallinero, el gallinero está condenado», dijo Code Blue en un comunicado.


www.abc.es | 3/4/16 5:50 PM

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