Wikipedia

Noticias de Gambia

Hombres por 400 euros: los «mercados de esclavos» regresan a Libia
Por unos 400 euros, hombres y mujeres son vendidos en nuevos mercados de esclavos en Libia, un negocio que florece en el país, tomado por las milicias y señores de la guerra que controlan o se benefician de los grandes flujos migratorios de África subsahariana que cruzan el país norteamericano con la esperanza de alcanzar Europa. Mientras se amontonan los testimonios de supervivientes a este indigno negocio recogidos por periodistas, oenegés y organizaciones internacionales, nuevas imágenes publicadas en sendos vídeos del South China Morning Post (SCMP.TV) y CNN dan cuenta de las subastas en las que inmigrantes de Nigeria, Gambia o Ghana son vendidos al mejor postor. «Hombre fuerte para trabajar en el campo», anuncia el subastador mientras apoya la mano en el hombro de un hombre subsahariano, vestido de blanco, en el primer vídeo, grabado en agosto en una localización sin precisar en el oeste de Libia. Otros tantos esperan su turno mientras el tratante grita números frente a un público fuera de plano. Son las primeras imágenes que ponen testimonio gráfico a una realidad denunciada por supervivientes que finalmente logran alcanzar a Europa u otros que regresan a sus países de origen: «Tenemos decenas de testimonios que nos cuentan las espantosas condiciones que han vivido en Libia. Nos cuentan cómo son retenidos y hacinados en centros controlados por milicias, cómo les obligan a llamar a sus familias para pedir un rescate para “pagar” el viaje. A uno le quemaron el brazo mientras estaba al teléfono con su familia para que lo oyeran gritar», relata a ABC el director de la ONG Proactiva Open Arms Óscar Camps. Si no logran pagar el rescate, pueden acabar siendo vendidos entre mafias, según informes de UNICEF, o finalmente entregados como esclavos a compradores particulares. Los hombres de aspecto fuerte, aptos para la construcción o el trabajo duro, o las mujeres -como esclavas sexuales- son los más solicitados y se venden por desde 200 a algo más de 500 dólares. El pasado abril, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) denunció y documentó la existencia de intercambios de «cientos» de inmigrantes como en «mercados de esclavos» en el país norteafricano. «Todos (los testimonios) confirmaron los riesgos de ser vendidos como esclavos en plazas o garajes de Sebha, ya sea por sus conductores o por los lugareños que reclutan a los inmigrantes para trabajos diarios en la ciudad, a menudo en la construcción, y luego, en vez de pagarlos, venden sus víctimas a nuevos compradores», señaló un oficial de la OIM en Níger. Aunque la OIM no cuenta con cifras exactas de subsaharianos vendidos, «vender seres humanos se ha convertido en una tendencia entre traficantes conforme las redes de tráfico de personas se hacen fuertes en Libia», señaló en rueda de prensa el representante de la OIM en Libia, Othman Belbesi. «Esto lleva algún tiempo ocurriendo, pero ha aumentado y se ha convertido en significativo a partir del año pasado». Según otro portavoz de la OIM Joel Millan, migrantes retornados a sus países de origen han relatado cómo en diversos enclaves del desierto libio se mercadea con personas a plena luz del día en la calle. Sebha, a 770 kilómetros al sur de Trípoli, es hoy día centro neurálgico del intercambio de inmigrantes entre mafias de tráfico. Según la CNN, se han documentado otras subastas en al menos ocho ciudades más: Zuara, Sabratha, Castelverde, Gharyan, Alrujban, Zintan, Kabaw y Ghadames en el sur y oeste de Libia. En el vídeo obtenido por la CNN, filmado en un pueblo cercano a Trípoli, la reportera documenta la venta de 12 hombres nigerianos, «en estado de shock». «Este es un hombre grande y fuerte, ¿alguien necesita?», ofrece el vendedor, mientras los precios van subiendo 50 a 50 dinares. Se estima que más de 300.000 inmigrantes están permanecen atrapados en Libia. Los últimos acuerdos de la Unión Europea y países como Francia e Italia por los que se financia y entrena a antiguas milicias como guardacostas para “mantener cerrada” la frontera sur europea bloquean a cientos de inmigrantes en un “infierno en la tierra”, donde los subsaharianos sufren torturas, violaciones y maltratos. En una cooperación “inhumana”, según ha denunciado esta semana el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR), la UE ofrece su apoyo a la Guardia Costera Libia para interceptar barcos de inmigrantes incluso en aguas internacionales, “pese a las preocupaciones expresadas por grupos de derechos humanos acerca de que esta medida condena a más refugiados a detenciones arbitrarias e indefinidas y les expondría a torturas, violación, trabajos forzosos, explotación y extorsión”. Aunque únicas en el horror, la historia de muchos inmigrantes y refugiados en Libia es similar: procedentes en su mayoría de países como Nigeria, Guinea o Costa de Marfil, pagan un primer monto para cruzar el Sáhara hacia Níger y el sur de Libia, una frontera muy porosa donde el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) auspiciado por las Naciones Unidas carece de poder efectivo y son las tribus locales y las mafias de tráfico quienes controlan el área. Muchos pasan por Sebha, donde, según relata Mustafa (nombre falso), él y otros miembros de su grupo procedente de Senegal fueron retenidos por hombres armados que les demandaban el pago del trayecto hacia las ciudades costeras del norte de Libia como Zuara, Sabratha o Zauiya, desde donde salen cada día un puñado de chalupas con destino a Europa. A Mustafa se le pidió pagar otros 480 dólares: ante su incapacidad de reunir el dinero, fue entonces “comprado” por otro libio, que le solicitó entonces 970 dólares para ser liberado. Gracias a dinero enviado por su familia logró escapar de Libia y regresar a Níger, desde donde relata su historia. En casas reconvertidas prisiones, cientos de inmigrantes se hacinan en condiciones inhumanas, sin apenas comida o bebida y sujetos a malos tratos, según sucesivos informes de Unicef y Oxfam publicados en este diario. Según Mustafa, cuando alguien moría o era liberado, los secuestradores «volvían al mercado para comprar nuevos migrantes para reemplazarlos». «El sufrimiento de los inmigrantes detenidos en Libia es una atrocidad para la conciencia humana», ha afirmado esta semana el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, quien concluye: "Lo que ya era una situación nefasta ahora se ha vuelto catastrófica”. sevilla.abc.es | 11/16/17 12:24 PM
Hombres por 400 euros: los «mercados de esclavos» regresan a Libia
Por unos 400 euros, hombres y mujeres son vendidos en nuevos mercados de esclavos en Libia, un negocio que florece en el país, tomado por las milicias y señores de la guerra que controlan o se benefician de los grandes flujos migratorios de África subsahariana que cruzan el país norteamericano con la esperanza de alcanzar Europa. Mientras se amontonan los testimonios de supervivientes a este indigno negocio recogidos por periodistas, oenegés y organizaciones internacionales, nuevas imágenes publicadas en sendos vídeos del South China Morning Post (SCMP.TV) y CNN dan cuenta de las subastas en las que inmigrantes de Nigeria, Gambia o Ghana son vendidos al mejor postor. «Hombre fuerte para trabajar en el campo», anuncia el subastador mientras apoya la mano en el hombro de un hombre subsahariano, vestido de blanco, en el primer vídeo, grabado en agosto en una localización sin precisar en el oeste de Libia. Otros tantos esperan su turno mientras el tratante grita números frente a un público fuera de plano. Son las primeras imágenes que ponen testimonio gráfico a una realidad denunciada por supervivientes que finalmente logran alcanzar a Europa u otros que regresan a sus países de origen: «Tenemos decenas de testimonios que nos cuentan las espantosas condiciones que han vivido en Libia. Nos cuentan cómo son retenidos y hacinados en centros controlados por milicias, cómo les obligan a llamar a sus familias para pedir un rescate para “pagar” el viaje. A uno le quemaron el brazo mientras estaba al teléfono con su familia para que lo oyeran gritar», relata a ABC el director de la ONG Proactiva Open Arms Óscar Camps. Si no logran pagar el rescate, pueden acabar siendo vendidos entre mafias, según informes de UNICEF, o finalmente entregados como esclavos a compradores particulares. Los hombres de aspecto fuerte, aptos para la construcción o el trabajo duro, o las mujeres -como esclavas sexuales- son los más solicitados y se venden por desde 200 a algo más de 500 dólares. El pasado abril, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) denunció y documentó la existencia de intercambios de «cientos» de inmigrantes como en «mercados de esclavos» en el país norteafricano. «Todos (los testimonios) confirmaron los riesgos de ser vendidos como esclavos en plazas o garajes de Sebha, ya sea por sus conductores o por los lugareños que reclutan a los inmigrantes para trabajos diarios en la ciudad, a menudo en la construcción, y luego, en vez de pagarlos, venden sus víctimas a nuevos compradores», señaló un oficial de la OIM en Níger. Aunque la OIM no cuenta con cifras exactas de subsaharianos vendidos, «vender seres humanos se ha convertido en una tendencia entre traficantes conforme las redes de tráfico de personas se hacen fuertes en Libia», señaló en rueda de prensa el representante de la OIM en Libia, Othman Belbesi. «Esto lleva algún tiempo ocurriendo, pero ha aumentado y se ha convertido en significativo a partir del año pasado». Según otro portavoz de la OIM Joel Millan, migrantes retornados a sus países de origen han relatado cómo en diversos enclaves del desierto libio se mercadea con personas a plena luz del día en la calle. Sebha, a 770 kilómetros al sur de Trípoli, es hoy día centro neurálgico del intercambio de inmigrantes entre mafias de tráfico. Según la CNN, se han documentado otras subastas en al menos ocho ciudades más: Zuara, Sabratha, Castelverde, Gharyan, Alrujban, Zintan, Kabaw y Ghadames en el sur y oeste de Libia. En el vídeo obtenido por la CNN, filmado en un pueblo cercano a Trípoli, la reportera documenta la venta de 12 hombres nigerianos, «en estado de shock». «Este es un hombre grande y fuerte, ¿alguien necesita?», ofrece el vendedor, mientras los precios van subiendo 50 a 50 dinares. Se estima que más de 300.000 inmigrantes están permanecen atrapados en Libia. Los últimos acuerdos de la Unión Europea y países como Francia e Italia por los que se financia y entrena a antiguas milicias como guardacostas para “mantener cerrada” la frontera sur europea bloquean a cientos de inmigrantes en un “infierno en la tierra”, donde los subsaharianos sufren torturas, violaciones y maltratos. En una cooperación “inhumana”, según ha denunciado esta semana el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR), la UE ofrece su apoyo a la Guardia Costera Libia para interceptar barcos de inmigrantes incluso en aguas internacionales, “pese a las preocupaciones expresadas por grupos de derechos humanos acerca de que esta medida condena a más refugiados a detenciones arbitrarias e indefinidas y les expondría a torturas, violación, trabajos forzosos, explotación y extorsión”. Aunque únicas en el horror, la historia de muchos inmigrantes y refugiados en Libia es similar: procedentes en su mayoría de países como Nigeria, Guinea o Costa de Marfil, pagan un primer monto para cruzar el Sáhara hacia Níger y el sur de Libia, una frontera muy porosa donde el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) auspiciado por las Naciones Unidas carece de poder efectivo y son las tribus locales y las mafias de tráfico quienes controlan el área. Muchos pasan por Sebha, donde, según relata Mustafa (nombre falso), él y otros miembros de su grupo procedente de Senegal fueron retenidos por hombres armados que les demandaban el pago del trayecto hacia las ciudades costeras del norte de Libia como Zuara, Sabratha o Zauiya, desde donde salen cada día un puñado de chalupas con destino a Europa. A Mustafa se le pidió pagar otros 480 dólares: ante su incapacidad de reunir el dinero, fue entonces “comprado” por otro libio, que le solicitó entonces 970 dólares para ser liberado. Gracias a dinero enviado por su familia logró escapar de Libia y regresar a Níger, desde donde relata su historia. En casas reconvertidas prisiones, cientos de inmigrantes se hacinan en condiciones inhumanas, sin apenas comida o bebida y sujetos a malos tratos, según sucesivos informes de Unicef y Oxfam publicados en este diario. Según Mustafa, cuando alguien moría o era liberado, los secuestradores «volvían al mercado para comprar nuevos migrantes para reemplazarlos». «El sufrimiento de los inmigrantes detenidos en Libia es una atrocidad para la conciencia humana», ha afirmado esta semana el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, quien concluye: "Lo que ya era una situación nefasta ahora se ha vuelto catastrófica”. www.abc.es | 11/16/17 12:19 PM
Gambia : Gambia: comienza en largo camino de la justicia y cura de las víctimas del tirano Jammeh
Source: equal times www.equaltimes.org | 11/14/17 11:27 AM
El precio de los vuelos canarios, por los suelos
Por primera vez en cinco años, regresa la competencia al negocio del tranporte entre las islas Canarias. Fue en 2012 cuando Islas Airways suspendió operaciones por problemas de liquidez y presiones sindicales. Desde este 30 de octubre, regresa a las islas Air Europa Express, que ya estuvo en los Noventa en este mercado. La aerolínea filial de Globalia tiene desde este fin de semana tres aviones ATR 72-500 en Canarias. Air Europa y Binter tenían hasta ahora vuelos en código compartido para algunas rutas en Canarias. A la hora que comienza el discurso de bienvenida del presidente de los canarios, Fernando Clavijo, al presidente de Air Europa, Juan José Hidalgo, por invertir en las islas, los vuelos de Binter tienen un precio máximo de 19,50 euros con certificado de residente canario. El mismo trayecto de ida es de 10,51 euros, que se viene quedando en cerca de 13 euros por las tasas. Un billete para residente canario de promoción de Binter puede ser de 11 euros. Hasta ahora en las islas estaban trabajando Canaryfly, que ha dejado el mercado africano para estabilizarse en las islas, y Binter Canarias, que ha impulsado en este periodo su crecimiento en rutas con el sur de la UE y África occidental. Las tarifas habituales con tasas de esta aerolínea tienen el lunes 30 de octubre un precio de 13,75 euros. Dos de los aparatos de Air Europa Express tienen capacidad para 68 pasajeros, empezarán la operativa interislas a las 07.00 horas con sendos vuelos entre Gran Canaria y Tenerife Norte y Gran Canaria y Fuerteventura, respectivamente. Además, el primer vuelo que enlace Gran Canaria y Lanzarote despegará a las 09.20 horas. Asimismo, el tercer ATR tendrá su base permanente en Gran Canaria y estará sujeto a operar tanto en el caso de que se acordara aumentar la conectividad como para garantizarla al 100% si se produjera alguna avería o incidencia. Negocio En Canarias, Globalia tiene intereses fiscales y negocios como el hotelero con la cadena BeLive. En 2016 ofertó para Canarias 3,9 millones de plazas de avión y colocó en el mercado 3,3 millones de asientos. Es decir: 84,3% de ocupación. Buena parte de esas operaciones se canalizó con el operador turístico, Travelplan. Flota La flota que, tras la implantación de las tres fases que integran la operativa y que se ejecutarán de manera progresiva hasta octubre del próximo ejercicio, asciende a un total de cinco ATR 72-500, a los que añadir otro avión que estará siempre basado en Gran Canaria por si fuera preciso operarlo ante una eventual incidencia. Aquí, Air Europa ha recordado que la segunda fase entrará en vigor en marzo del próximo año y consiste en un aumento de las rutas ya activadas y la incorporación de vuelos entre Tenerife Norte y La Palma. Por lo que respecta a la tercera y última parte, inicialmente prevista para octubre de 2018, abarcará la apertura de nuevas rutas que unirán Tenerife Norte con Fuerteventura, Lanzarote y El Hierro. Pedro del Castillo, presidente de Binter y F. Cromer, presidente de Bombardier Com - ABC Mercado regulado En total, tres operadores estarán en las islas pugnando por el negocio regulado del transporte aéreo. En las islas, la ayuda de Estado aprobada por la UE permite a las aerolíneas disponer de una serie de ayudas al transporte de pasajeros y mercancías. Pero hay un aspecto que Binter Canarias y Air Europa Express tienen en común: compiten también teniendo empresas participadas en servicios de manipulación de equipajes con Atlántica de Handling y Groundforce. Las ayudas desde la UE al transporte no van a caer. Esta semana Bruselas ha anunciado un paquete de ayudas vía BEI para el fomento de la movilidad no solamente en el territorio sino con mercados vecinos. En este sentido, desde hace algunos años Binter tiene presencia en Gambia, Marruecos, Mauritania, Senegal y Cabo Verde. Air Europa también con vuelos a Dakar y Casablanca desde Madrid. En Casablanca, Groundforce hace la gestión de «handling». Con Skyteam tiene código compartido con Air France y Kenya Airways en diversos vuelos de África. www.abc.es | 10/28/17 6:05 PM
El horror de la mutilación genital: «Ese día entendí por qué hay chicas que se queman vivas»
«Cuando tenía 5 años me llevaron a casa de mi abuela, en Kenia. Era el día de purificación. Yo era una niña feliz y creí que algo importante iba a pasar en mi vida. La noche de antes estaba nerviosa, no podía dormir. Mi madre me levantó temprano, me bañó, me puso un vestido muy corto y me dijo que cuando abrieran la tienda fuese a comprar una cuchilla». Al volver, la madre de Asha Ismail, su abuela y una señora desconocida estaban esperándola alrededor de un agujero cavado en el suelo. «Me entró pánico. Me quitaron la ropa interior, mi abuela me agarró y separó mis piernas». Lo recuerda la mujer keniana durante una entrevista en el documental La manzana de Eva, del director José Manuel Colón, ganador de varios premios y candidato al Goya, que pronto podrá verse en la plataforma Netflix. Normalmente, la mutiladora practica un corte a lo largo del labio menor y luego elimina, raspando, la carne del interior del labio mayor. La operación se repite al otro lado de la vulva. La madre, así como las otras mujeres, verifican el trabajo, algunas veces introduciendo los dedos. La cantidad de carne raspada depende de la habilidad de la cortadora. En ocasiones, como le ocurrió a Fátima Djarra en Guinea Bissau, la operación ha de realizarse rápido, «porque éramos 300 niñas en el bosque, 25 de mi propia familia. Mientras seis mujeres me sujetaban, otras bailaban y cantaban alrededor. Yo gritaba, llamaba a mi papá». Dos niñas fallecieron «y las escondieron para que no nos enterásemos. Yo, que era muy curiosa, las vi. Los mayores me dijeron que lo que pasaba en el bosque no salía del bosque, que si las niñas habían muerto era porque Dios así lo había querido». Según un informe de Amnistía Internacional hay 120 millones de mujeres mutiladas en el mundo, y tres millones de niñas cada año son sometidas a esta práctica. Los motivos son peregrinos, pero fielmente seguidos por miles de tribus no solo en África. La movilidad humana ha logrado exportar esta tortura y ya en España hay 57.000 mujeres sometidas a la ablación genital. «La creencia firme es que si tiene clítoris, tiene placer, querrá estar con más hombres y terminará siendo una prostituta. Además, es una ceremonia de paso para que la niña sea casadera, porque un hombre –normalmente 40 o 50 años mayor– no quiere casarse con una chica que no está cortada, y por consiguiente, esa familia no tendrá la dote de una vaca o una cabra, algo que supone en muchas ocasiones la diferencia entre dar o no de comer a los hijos», explica desde Kenia Mónica Batán, de la ONG Mundo Cooperante, en el documental. «La primera vez que tuve que atender a una niña mutilada vino en un estado irreversible. Tenía 3 añitos y lo que vi fue tan terrible que me asusté. Le hicieron un corte increíble, no se veía nada del órgano genital, tan solo había un hueco», recuerda Gelson Reyes, ginecólogo cubano que trabaja en Gambia. No pudieron salvarla. «Ejecutan los cortes con elementos muchas veces infectados, no suturan con aguja estéril e hilo, sino que utilizan espinas de matas y luego aplican una pasta hecha con hojas de plantas», añade Yamisel Mejías, médico y profesora universitaria. Las niñas que sobreviven a las infecciones no tienen un horizonte muy halagüeño. «Durante mucho tiempo intentar orinar era terrible. Me hacía pis encima porque no quería pasar por aquel dolor», explica Asha Ismail. «Pero la noche de bodas fue, sin duda, el recuerdo más aterrador. A los 20 años me casaron con un señor que no había visto nunca. Tras la ceremonia tenía que cumplir como marido, pero como mi cicatriz era muy cerrada, no podía hacer nada. Las familias habían preparado a una señora, que esperaba fuera, por si él no podía consumar. La señora entró y me cortó, y él terminó su labor. Había escuchado historias de chicas que se habían quemado vivas con bidones de gasolina durante la noche de bodas, nunca había entendido el porqué hasta entonces. Y mientras todo el mundo bailando fuera, feliz». Hace escasos años que en Gambia son conscientes de que las muertes durante el parto y los problemas de infertilidad por los que pasan muchas mujeres están relacionados con la mutilación genital femenina. Las infecciones afectan en muchas ocasiones al aparato reproductor; además, «las mujeres no logran retener el semen porque aquello es un orificio abierto. Y aquí, si la mujer no pare, es discriminada y el hombre se busca otra», recalca el ginecólogo Gelson Reyes. Fátima Djarra estuvo 15 años sin poder tener hijos. «Me decían que era como una calabaza seca; otros, que era mala y por eso no quería quedarme embarazada. Yo amaba a mi marido, y mientras estaba en Bélgica estudiando una beca, él falleció en un accidente de coche. No pude ir a despedirme de mi amor, no me esperaron para el funeral. Su familia dijo que no teníamos hijos, así que yo no podía estar allí». Fátima nunca relacionó su infertilidad con la mutilación. Hasta que llegó a España. «Mi principal objetivo ahora es que ninguna niña esté desinformada sobre la ablación, que ninguna más muera», cuenta en la película. Las estadísticas señalan que en 2030 podría haber 90 millones de niñas en riesgo de sufrir esta mutilación. Aunque en diciembre de 2012 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución unánime sobre su eliminación, algo que supone «un tremendo avance que ha logrado que haya una caída importante en varios países», como reconoce en el documental Michelle Bachelet, presidenta de Chile y primera directora de la ONU Mujeres, «es una lacra que aún persiste. Se necesita a mucha gente que escudriñe la raíz cultural de cada pueblo y vea cuáles son las medidas y argumentos que generen el cambio». Guinea Conakri fue el primer país que prohibió la mutilación genital femenina en 1984. Pero «han pasado 33 años y todavía hay un 92 % de mujeres mutiladas. Solo ha descendido un 4 %. Para llegar a cero mutilaciones tendrían que pasar 1.000 años», afirma José Manuel Colón, director del documental. «En Kenia, por ejemplo, hay una pena de diez años para los mutiladores, pero ¿cuántos son encarcelados? Hay prohibiciones que están escritas, pero no se aplican». La unanimidad de la Unión Africana contra esta práctica, desde 2016, ha supuesto un antes y un después. Omar Sey, ministro de Sanidad de Gambia, reconoce ante las cámaras que «con conocimientos, hemos aprobado la ley contra la mutilación; ahora hay que ejecutarla». Esta ley, añade Adriana Kaplan, de la Fundación Wassu, «no va a cambiar la realidad, pero es un marco jurídico importantísimo». El ministro gambiano ha dado en el clavo. La formación que se imparte en el país a enfermeras, médicos y comadronas ha supuesto un cambio. La educación es el motor del desarrollo. Lo saben las 40 de Tasaru, un centro keniano donde estas 40 niñas, que huyeron de noche, corriendo solas por la sabana para no ser mutiladas, reciben educación. «Voy a probar que no es cierto lo que dicen, que las chicas podemos hacer cosas importantes, que somos fuertes», sostiene Silvia. Su padre la amenazó de muerte y la echó de casa cuando se negó a ser cortada. www.abc.es | 10/26/17 11:19 AM
Agatha Ruiz de la Prada, Premio Nacional de Diseño de Moda 2017
La diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada ha sido galardonada hoy con el Premio Nacional de Diseño de Moda 2017, que otorga el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, dotado con 30.000 euros. El jurado ha premiado por unanimidad a la diseñadora «en reconocimiento a sus más de treinta años de trayectoria, por su capacidad de vincular su trabajo en moda con otras manifestaciones de las artes, el diseño o la industria». Ágatha Ruiz de la Prada (Madrid, 1960), Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2009, estudió en la Escuela de Artes y Técnica de la Moda de Barcelona y con 20 años comenzó a trabajar en el estudio del modisto Pepe Rubio. Presentó su primera colección en 1981, y cinco años después participó en su primer desfile de moda colectivo en París. Trabajadora incansable, viajera impenitente, el mundo de corazones, nubes, vestidos trapecios y michelines de Ágatha Ruiz de la Prada llena de prendas multicolor los armarios. En 1988 desfiló por primera vez en la Pasarela Cibeles -hoy Mercedes-Benz Fashion Week Madrid-, pero es habitual ver sus diseños en las pasarelas de Miami, México, Milán, Lima, Kioto e incluso Gambia. La diseñadora tiene tiendas propias en París, Bogotá, Portugal y Milán, que cerrará próximamente, como ya ha hecho con la tienda de Nueva York para centrarse en la Fundación Agatha Ruiz de la Prada, que puso en marcha en 2011, su principal «objetivo» para «preservar» su obra, según declaró hace unos días. Un proyecto del que se siente especialmente orgullosa después de que Google la eligiera para su plataforma «Art and Culture», dentro de «We wear culture» (Vestimos cultura), una iniciativa por la que se han digitalizado 3.000 imágenes de moda a lo largo de la historia. www.abc.es | 10/20/17 1:26 PM
Fallece un menor de 14 años tras contraer malaria
Se contagió de la enfermedad en un viaje a Gambia www.elperiodicodearagon.com | 10/12/17 1:55 AM
Muere un menor de 14 años tras contraer la malaria en un viaje a Gambia

Un chico de 14 años, originario de Tamarite de la Litera (Huesca), falleció este lunes en el hospital Miguel Servet de Zaragoza debido un fallo multiorgánico ocasionado por malaria cerebral. Al parecer, el menor contrajo la enfermedad en un …

www.elperiodicodearagon.com | 10/11/17 8:48 AM

Google Maps